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Salud vascular

Várices hereditarias: qué papel juega la genética

Si tu mamá, tu papá o tus abuelos tuvieron várices, seguro te has preguntado si a ti también te van a salir. Te contamos, con la evidencia que existe hoy, qué tan fuerte es realmente el papel de la genética en las várices hereditarias, qué otros factores se le suman y qué puedes hacer si tienes antecedentes familiares.

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Es una de las preguntas que más escuchamos en consulta: "si mi mamá tuvo várices, ¿yo también las voy a tener?". La respuesta corta es que las várices hereditarias son reales y la genética pesa bastante, pero no es lo único que decide qué les pasa a tus venas. A continuación te mostramos, con la evidencia disponible hasta hoy, qué tan fuerte es en verdad esa herencia y en qué momento vale la pena pedir una valoración.

¿Qué tan fuerte es el componente genético de las várices hereditarias?

La genética influye más de lo que muchas personas creen: es lo que en el día a día se conoce como várices por herencia o insuficiencia venosa hereditaria. Un estudio del proyecto GAIT, realizado por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica Sant Pau en Barcelona, estimó que hasta un 97% de la variación en el riesgo de desarrollar insuficiencia venosa crónica podría explicarse por factores genéticos. Investigaciones más recientes, con estudios de asociación de todo el genoma (GWAS), han identificado más de 30 zonas del genoma relacionadas con el riesgo de tener várices, lo que confirma que no existe un único "gen de las várices", sino la combinación de muchas variantes genéticas pequeñas.

Si tus papás tuvieron várices, ¿cuánto sube tu riesgo?

Uno de los estudios clásicos sobre el tema, hecho con 134 familias, encontró que el riesgo de desarrollar várices cambia bastante según los antecedentes de tus papás: si los dos las tuvieron, el riesgo para sus hijos puede llegar al 90%; si solo uno de los dos las tuvo, ronda el 62% en mujeres y el 25% en hombres; y si ninguno las tuvo, baja a cerca del 20%. Son cifras de un estudio puntual, no una regla exacta para cada persona, pero sí dejan claro que los antecedentes familiares de várices están entre los factores de riesgo más consistentes que se conocen.

La genética no actúa sola: qué más se combina

Tener antecedentes familiares no significa que las várices vayan a aparecer solas ni de la nada. La predisposición genética suele expresarse cuando se combina con otros factores conocidos:

  • Ser mujer: las hormonas femeninas, sobre todo durante el embarazo, el ciclo o la menopausia, influyen en la pared de las venas.
  • El embarazo: el aumento de progesterona y del volumen de sangre añade presión extra sobre las venas de las piernas; te contamos más en Várices en el embarazo: por qué salen y qué hacer.
  • Pasar muchas horas de pie o sentada sin moverte, porque los músculos de la pantorrilla dejan de ayudar a impulsar la sangre.
  • El sobrepeso, que aumenta la presión sobre el sistema venoso de las piernas.
  • La edad, porque las válvulas de las venas pierden eficacia con los años.

Por eso, dos personas con una carga genética parecida pueden tener trayectorias distintas: la que además pasa muchas horas de pie o ha tenido varios embarazos tiene más probabilidad de que las várices aparezcan antes y con más intensidad.

¿Se pueden prevenir las várices si tienes antecedentes familiares?

Esta es, quizás, la pregunta que más tranquilidad busca. La genética que heredaste no se puede cambiar, y eso explica en parte por qué ninguna medida garantiza evitar las várices por completo cuando hay una carga familiar fuerte. Pero eso no quiere decir que no puedas hacer nada.

Cuidar hábitos simples del día a día —moverte con frecuencia, controlar el peso, evitar estar mucho tiempo inmóvil y usar medias de compresión cuando un profesional te las recomiende— puede ayudar a que los síntomas sean más leves o a que la insuficiencia venosa avance más despacio. No es una promesa de que las várices no vayan a salir, pero sí una forma real de cuidar tus venas mientras tanto.

Tener antecedentes familiares de várices no es una sentencia ni algo de lo que debas sentirte responsable: es información útil para cuidarte mejor y para saber cuándo pedir una valoración, no un motivo de alarma.

¿Cuándo conviene consultar si tienes antecedentes familiares?

Si en tu familia hay antecedentes de várices, no tienes que esperar a que aparezcan para hacerte una valoración. Un chequeo temprano de salud vascular con eco doppler permite ver cómo está funcionando la circulación de tus venas, incluso antes de que se vean várices a simple vista, y ayuda a definir qué cuidados tienen más sentido en tu caso. Si además ya sientes las piernas pesadas, hinchadas o con calambres, puedes revisar nuestra guía completa de síntomas de mala circulación en las piernas para identificar qué te está pasando. Y si te preguntas qué tanto de lo que has escuchado sobre las várices es cierto, en Mitos sobre las várices que conviene desmentir aclaramos varias de las creencias más comunes.

Entender qué heredaste, sin miedo y con información real, es el primer paso para cuidar tus venas a tiempo. Si quieres resolver tus dudas o programar una valoración, puedes escribirnos y agendar una cita con nuestro equipo.

Cuándo buscar atención pronto: si la hinchazón de tus piernas ya no baja con el descanso, si el dolor o la pesadez van en aumento, o si notas cambios en el color o la textura de la piel cerca de los tobillos (manchas oscuras, piel más gruesa o heridas que no cierran), son señales de que la insuficiencia venosa puede estar avanzando. Esto va más allá de si las várices te preocupan solo por su apariencia, así que conviene pedir una valoración pronto. Este artículo es información general y no reemplaza una valoración médica individual.

Preguntas frecuentes

¿Las várices se heredan de la mamá o del papá?

Se heredan de ambos. Un estudio clásico encontró que el riesgo de tener várices sube según cuántos de tus papás las tuvieron: si los dos las tuvieron, el riesgo puede llegar al 90%; si solo uno las tuvo, ronda el 62% en mujeres y el 25% en hombres; y si ninguno las tuvo, baja a cerca del 20%. No hay un patrón fijo de que se herede solo de la mamá o solo del papá.

Si tengo antecedentes familiares de várices, ¿puedo prevenirlas?

Tener antecedentes familiares no significa que vayas a tener várices sí o sí, aunque la genética influye mucho. Cuidar hábitos como moverte seguido, controlar el peso, evitar estar muchas horas de pie o sentada sin pausas y usar medias de compresión si tu médico te las recomienda puede ayudar a que los síntomas sean más leves o a retrasar su aparición, aunque no hay garantía de evitarlas por completo.

¿A qué edad salen las várices si son hereditarias?

No hay una edad fija. La carga genética puede hacer que aparezcan más jóvenes que en alguien sin antecedentes, incluso durante el embarazo o antes de los 30 años, pero también pueden aparecer más tarde. La edad de aparición depende de la combinación entre la predisposición genética y otros factores, como los embarazos o las horas de pie.

¿La genética de las várices se puede cambiar?

No, la predisposición genética que heredaste no se puede modificar. Pero eso no determina por completo lo que va a pasar con tus venas: los hábitos diarios y una valoración temprana con un especialista sí influyen en cómo evoluciona la insuficiencia venosa a lo largo del tiempo.

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