Úlceras venosas en las piernas: por qué aparecen y cómo se cuidan
Una herida en el tobillo que no cierra, que reaparece una y otra vez o que te preocupa por su aspecto puede ser una úlcera venosa. Te contamos por qué aparecen las úlceras venosas en las piernas, en qué se diferencian de otras heridas y qué puedes hacer mientras buscas una valoración profesional.
Si tienes una herida cerca del tobillo que no termina de cerrar, que lleva semanas abierta o que ya volvió a aparecer después de haber sanado, es posible que sea una de las úlceras venosas en las piernas. Son heridas crónicas relacionadas con problemas de circulación en las venas, más frecuentes de lo que se cree. Su aspecto puede preocupar, sí, pero entender por qué aparecen es el primer paso para manejarlas bien.
¿Por qué aparecen las úlceras venosas en las piernas?
Las úlceras venosas son consecuencia de la insuficiencia venosa crónica: cuando las válvulas dentro de las venas de las piernas dejan de cerrar bien, la sangre no sube con normalidad hacia el corazón y se queda estancada en la parte baja de la pierna. Esa acumulación eleva la presión dentro de las venas —lo que se conoce como hipertensión venosa— y, con el tiempo, termina dañando los vasos sanguíneos más pequeños de la piel. La piel se vuelve frágil, cambia de color y puede abrirse con un simple golpe o un rasguño, dando lugar a una herida que tarda en cicatrizar.
Por eso conviene reconocer a tiempo los síntomas iniciales de la insuficiencia venosa —piernas pesadas, hinchazón o cambios en el color de la piel—; puedes leer más en Insuficiencia venosa crónica: síntomas que no debes ignorar.
Dónde suelen aparecer y cómo se ven
Las úlceras venosas se localizan con mayor frecuencia en la parte baja de la pierna, sobre la cara interna, justo por encima del tobillo. Antes de que aparezca la herida, la piel de esa zona suele avisar: toma un tono rojizo o pardusco, se ve más gruesa o reseca. Si notas ese tipo de cambios, este artículo sobre Manchas en los tobillos: qué pueden indicar te puede ayudar a identificarlos a tiempo.
¿Qué aumenta el riesgo de una úlcera venosa?
No todas las personas con problemas de circulación desarrollan una úlcera, pero hay factores que aumentan la probabilidad:
- Tener 55 años o más.
- Antecedentes familiares de insuficiencia venosa o úlceras.
- Sobrepeso o un índice de masa corporal elevado.
- Antecedente de trombosis venosa profunda o tromboembolismo.
- Varios embarazos.
- Pasar muchas horas de pie o sentada, con poco movimiento.
- Haber tenido una úlcera venosa antes: pueden reaparecer si no se maneja la causa de fondo.
Úlceras venosas, arteriales o por diabetes: cómo se diferencian
No toda herida en la pierna es una úlcera venosa, y distinguirlas importa porque el manejo de cada una es distinto. Las úlceras arteriales se producen por falta de riego sanguíneo, por ejemplo en la enfermedad arterial periférica. Suelen aparecer en los dedos, el talón u otras zonas óseas del pie, con bordes más definidos y piel alrededor pálida, fría y tensa; además, a diferencia de las venosas, suelen doler más al elevar la pierna.
Las úlceras diabéticas, por su parte, se asocian a la neuropatía que puede producir la diabetes y suelen ubicarse en la planta del pie, muchas veces rodeadas de callosidad y sin dolor evidente, precisamente porque la sensibilidad está disminuida. Las úlceras venosas, en cambio, se ubican cerca del tobillo, tienen bordes irregulares, y su dolor suele sentirse como pesadez en toda la pierna más que en la herida misma, salvo que haya infección.
Una herida en la pierna que no cicatriza nunca es "solo una herida": casi siempre está avisando algo sobre cómo está circulando la sangre en esa pierna. Por eso una valoración a tiempo hace la diferencia.
Qué puedes hacer mientras buscas una valoración
El manejo de las úlceras venosas debe definirlo un profesional de la salud, porque depende de cada caso. Sin embargo, hay medidas generales que suelen recomendarse como apoyo mientras tanto:
- Elevar las piernas varias veces al día, especialmente al descansar, para favorecer que la sangre no se quede estancada.
- Mantenerte en movimiento dentro de lo posible: caminar activa la circulación de las piernas.
- Cuidar la piel de la zona, manteniéndola limpia e hidratada, y evitando golpes o rascado.
- Usar medias de compresión solo si un profesional las indica y ajusta a tu caso, ya que una compresión inadecuada puede empeorar las cosas si hay compromiso arterial.
- No intentar "curar" la herida por tu cuenta con remedios caseros o productos sin indicación profesional.
Si quieres entender mejor el cuadro completo de señales que pueden indicar un problema de circulación, esta Mala circulación en las piernas: guía completa de síntomas es un buen punto de partida. Nuestro equipo de salud vascular puede orientarte sobre qué está pasando en tus venas y qué manejo tiene sentido para tu caso.
¿Cuándo consultar a un especialista?
Conviene pedir una valoración pronto si tienes una herida en la pierna que no mejora en un par de semanas, si ya has tenido úlceras antes, o si notas los cambios de piel descritos arriba antes de que aparezca una herida. Una valoración clínica, que en muchos casos incluye un eco doppler venoso, permite entender qué tan comprometida está la circulación y definir contigo el manejo más adecuado. Puedes agendar tu valoración a través de nuestra página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Qué causa las úlceras venosas en las piernas?
Las úlceras venosas aparecen por la insuficiencia venosa crónica: cuando las válvulas de las venas dejan de cerrar bien, la sangre se estanca en la pierna, aumenta la presión dentro de las venas y con el tiempo la piel se vuelve frágil hasta que se abre una herida, generalmente cerca del tobillo.
¿Cómo se diferencia una úlcera venosa de una úlcera arterial?
Las úlceras venosas suelen ubicarse cerca del tobillo, con bordes irregulares y dolor tipo pesadez en toda la pierna. Las úlceras arteriales, en cambio, aparecen en los dedos, el talón u otras zonas óseas del pie, con piel alrededor pálida y fría, y suelen doler más al elevar la pierna.
¿Las úlceras venosas se pueden manejar sin cirugía?
En muchos casos el manejo inicial incluye medidas como la compresión indicada por un profesional, elevar las piernas y cuidar la piel de la zona. Cada caso es distinto, por lo que es un especialista quien debe valorar qué manejo es el adecuado según la causa y la gravedad.
¿Cómo sé si una úlcera venosa se infectó?
Algunas señales de alarma son enrojecimiento que se extiende alrededor de la herida, hinchazón, dolor que aumenta, mal olor, salida de líquido amarillento o verdoso, y fiebre. Si notas alguna de estas señales, busca atención médica pronto.