Medias de compresión en el embarazo: cuándo usarlas
Te mandaron medias de compresión en el control prenatal y no sabes si ya debes usarlas o si puedes esperar un poco más. Qué dice la evidencia sobre cuándo ponértelas, para qué sirven de verdad y qué no debes esperar de ellas.
Casi 7 u 8 de cada 10 mujeres notan piernas más pesadas o várices nuevas durante el embarazo, muchas desde el primer trimestre, y es de las dudas que más nos llegan por WhatsApp de pacientes embarazadas en Medellín. No es casualidad: el cuerpo cambia la forma en que la sangre sube desde las piernas, y las medias de compresión en el embarazo son la medida no farmacológica que más se recomienda para acompañar ese cambio.
¿Por qué las piernas piden más ayuda durante el embarazo?
La explicación completa (la progesterona, el aumento del volumen de sangre y el útero que crece comprimiendo las venas pélvicas) la desarrollamos en várices en el embarazo: por qué salen y qué hacer. Para lo que nos ocupa aquí basta con una idea: esos tres cambios hacen más difícil que la sangre regrese desde los pies, y ahí es donde entra la media.
Y no, no es por quedarte quieta de más ni por no caminar lo suficiente.
¿Qué dice la evidencia sobre usarlas pronto?
La Organización Mundial de la Salud incluye las medias de compresión, junto con elevar las piernas y la inmersión en agua, entre las medidas no farmacológicas que se pueden ofrecer para las várices y la hinchazón del embarazo, según lo que cada mujer prefiera y tenga disponible. Un ensayo clínico con mujeres que empezaron a usarlas antes de la semana 12 no logró demostrar que evitaran la aparición de várices nuevas, pero sí encontró menos reflujo venoso (el retroceso de sangre que dilata la vena) en el tercer trimestre, además de mejoría en los síntomas de pesadez.
Por eso las medias ocupan el primer lugar entre las opciones no farmacológicas: los venotónicos orales (como los rutósidos) no se consideran seguros durante el embarazo, así que no se recomiendan como primera opción mientras esperas a tu bebé.
En conjunto, la evidencia respalda más el alivio de molestias que la prevención de várices nuevas, y así conviene presentarlo: como alivio, no como garantía.
¿Desde cuándo puedes empezar a usar las medias de compresión en el embarazo?
Ninguna guía fija una semana exacta. Lo razonable, y lo que probaron los estudios disponibles, es empezar en cuanto notes piernas pesadas, hinchazón al final del día o várices nuevas, sin esperar a que molesten mucho más. Si ya tuviste várices en un embarazo anterior o hay antecedente familiar, muchas pacientes prefieren adelantarse y usarlas desde el primer trimestre, antes de que aparezcan los síntomas.
En Seravena preferimos medir la talla en consulta antes de que compres cualquier media, en lugar de que la calcules tú con una tabla genérica: el tobillo y la pantorrilla cambian de una semana a otra en el embarazo, y una media que aprieta donde no debe hace más daño que no usar ninguna.
Si quieres entender qué significan los mmHg y cómo se mide la talla paso a paso, lo explicamos en medias de compresión: para qué sirven y cómo elegirlas; y si vives en Medellín o en otra ciudad de Colombia y no sabes dónde conseguirlas con el grado correcto, revisa medias de compresión en Colombia: cómo elegirlas, tallas y dónde comprarlas.
Cómo ponértelas bien durante el embarazo
- Póntelas en la mañana, antes de levantarte, cuando las piernas están menos hinchadas.
- Busca versiones con panel alto o tipo panty, pensadas para el abdomen que crece; las que terminan justo debajo de la cintura pueden apretar donde no corresponde.
- Quítatelas para dormir, salvo que tu médico te indique lo contrario.
- No las recortes ni les hagas dobleces para "aflojarlas": si quedan incómodas, el problema suele ser la talla, no la media.
Nada complicado, aunque sí pide constancia.
En Medellín, los días más secos y calurosos suelen hinchar más los pies hacia la tarde, y es justo cuando más se agradece tenerlas puestas desde la mañana.
Las medias ayudan con la pesadez y la hinchazón, pero no sustituyen una valoración si ya tienes venas muy dilatadas, dolor que no cede o antecedente de trombosis: en esos casos la decisión se toma en consulta, no con la talla de la caja.
Antes de tu próxima cita, revisa dos cosas: desde cuándo se nota la pesadez o la várice, y si ya tienes medias de un embarazo o chequeo anterior, para confirmar si siguen siendo el grado que necesitas ahora. Si quieres una valoración vascular completa durante tu embarazo, puedes agendar una cita en Seravena: revisamos si lo que tienes es una várice propia del embarazo o si conviene valorar también una insuficiencia venosa de fondo.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuándo puedo usar medias de compresión en el embarazo?
No hay una semana exacta fijada por las guías. Lo razonable es empezar en cuanto notes piernas pesadas, hinchazón al final del día o várices nuevas; si ya tuviste várices en un embarazo anterior o hay antecedente familiar, muchas pacientes prefieren usarlas desde el primer trimestre, antes de que aparezcan los síntomas.
¿Las medias de compresión previenen las várices del embarazo?
La evidencia disponible no logra demostrar que eviten que aparezcan várices nuevas, aunque sí ayudan a reducir la pesadez, la hinchazón y, según algunos estudios, el reflujo venoso del tercer trimestre. Conviene verlas como alivio de síntomas, no como garantía de que no saldrán várices.
¿Es seguro usar medias de compresión todo el día durante el embarazo?
Para la mayoría de las embarazadas sí, usándolas durante las horas de actividad y retirándolas para dormir salvo indicación médica distinta. Lo importante es que la talla y el grado de compresión sean los correctos, porque una media mal ajustada puede apretar justo donde no debe.
¿Qué grado de compresión (mmHg) necesito durante el embarazo?
No hay un número único válido para todas las embarazadas: depende de si ya tienes várices, antecedente de trombosis u otros factores. Por eso en Seravena preferimos definir el grado en consulta, en lugar de que lo elijas solo por lo que dice el empaque.